Es la rama de la psicología que estudia las fortalezas y las virtudes claves para que las personas y las organizaciones prosperen en la forma y en el tiempo deseados.

La Psicología Positiva asume que las personas y las organizaciones que aceptan trabajar con las estrategias de crecimiento y mejora que derivan de sus premisas, planteamientos y herramientas, se descubren más saludables, disponen de más recursos y están más motivadas para desarrollarse, crecer y mejorar.

En 1998 Martin Seligman (un Psicólogo Clínico de gran reputación y experiencia) se hace cargo de la presidencia de la Asociación Americana de Psicología y decide cambiar el enfoque principal de la psicología (hasta ese momento centrada en ayudar a las personas en dificultades) consagrándose al estudio de las fortalezas humanas y en cómo promoverlas, desarrollarlas y promocionarlas.

Numerosos estudios han demostrado cómo las emociones positivas están relacionadas con beneficios en la mejora de la salud, en el aumento de la longevidad y en general, en tener una mayor sensación de “calidad de vida” y de felicidad.

Y esto de la felicidad, ¿qué es exactamente? ¿se puede medir? Sin duda, preguntas sobre las que debatir largo y tendido… Parece demostrado, según diferentes estudios, que nuestros genes son responsables del 50% de nuestro nivel de felicidad y que nuestra acciones y actitudes son responsables de otro 40%. Por tanto, nuestras elecciones y comportamientos tienen un impacto enormemente significativo en nuestro nivel de felicidad personal.

¿Podemos extrapolar lo anterior y sus conclusiones a nuestros entornos de trabajo? La respuesta es ¡SI!

Globalización, nuevas tecnologías, velocidad de los cambios en el entorno y en las necesidades de nuestros clientes, nuevos valores, demanda de efectividad… Las empresas de hoy en día están obligadas a adaptarse con rapidez a todos estos cambios. La situación de “cambio permanente” puede afectar  a la salud y el nivel de motivación y compromiso de nuestros equipos, y, en consecuencia, derivar en pérdidas económicas por absentismo y también por “presentismo”.

Trabajamos para el desarrollo del Capital Psicológico de la empresa (Luthans) impulsando el crecimiento individual y grupal  en cuatro fortalezas:

Esperanza, Optimismo, Eficacia y Resiliencia.

Estas fortalezas ayudan a los individuos y a los equipos en los procesos de cambio, además de estar directamente relacionadas con una mejora de la productividad, una bajada del nivel de estrés individual y grupal y, en consecuencia, una mejora del estado de salud de las personas y los entornos en los que trabajan.

Asimismo, utilizando técnicas adaptadas de Mindfulness, ayudamos a las personas y a los equipos en el desarrollo de cuatro aspectos fundamentales que facilitan afrontar con éxito la realidad empresarial que vivimos:

Creatividad, Compasión, Foco y Claridad.

client3